Artritis reumatoide y enfermedad de las encías

La enfermedad de las encías o periodontitis es una enfermedad oral común que causa daño a los tejidos de apoyo de los dientes. Puede haber gingivitis inicial o inflamación e infección de las encías que conduce a la inflamación del periodonto marginal y finalmente la periodontitis.

Sin embargo, no todos los casos de gingivitis pasan a ser periodontitis. La causa está en los microorganismos y su virulencia juega un papel en la enfermedad.

La periodontitis también juega un papel importante en la causalidad de otros problemas como enfermedades del corazón, enfermedades cerebrovasculares, diabetes, enfermedades respiratorias y malos resultados del embarazo (aborto involuntario o parto prematuro).

Ha habido estudios que muestran una asociación con enfermedades reumáticas, especialmente la artritis reumatoide (AR).

Asociación de artritis reumatoide y periodontitis

La AR es una enfermedad inflamatoria crónica de las articulaciones que tiene procesos patógenos similares a los observados en la periodontitis.

Se ha informado de que el paciente con AR  activa de larga data tienen un mayor riesgo de desarrollar periodontitis en comparación con individuos sanos. Además, los pacientes con periodontitis tienen una mayor prevalencia de AR que los pacientes sin la condición.

La hipótesis de que las infecciones orales pueden desempeñar un papel en la patogénesis de la AR se refuerza mediante la detección de ADN bacteriano de anaerobios y altos títulos de anticuerpos contra estas bacterias tanto en el suero como en el líquido sinovial de pacientes con AR en las fases temprana y tardía de la enfermedad.

Además, periodontitis gingivalis que causa periodontitis tiene la capacidad de destruir el epitelio, invadir las células del endotelio humano y afectar la síntesis de proteínas. Por lo tanto, pueden causar daños de amplio alcance y los anticuerpos y el ADN de estas bacterias se encuentran en la sangre y el líquido articular sinovial en pacientes con AR.

PERIODONTITIS gingivalis y el factor reumatoide.

El factor reumatoide puede ser positivo tanto en la AR como en la periodontitis. RF se puede encontrar en la encía, en la placa subgingival, así como en la sangre de los pacientes con periodontitis.

dientes-artricenter

Anuncios

Artritis reumatoidea

La artritis reumatoidea (AR) es una enfermedad crónica que se expresa con inflamación de las articulaciones y tejidos circundantes, aunque puede afectar otros órganos lo que la convierte en una enfermedad sistémica.

Causas

La causa de la artritis reumatoide se desconoce. Se trata de una enfermedad autoinmunitaria. Esto significa que el sistema inmunitario del cuerpo ataca por error al tejido sano.

La artritis reumatoide se puede presentar a cualquier edad, pero es más común en la mediana edad. Las mujeres la padecen con mayor frecuencia que los hombres.

La infección, los genes y los cambios hormonales pueden estar vinculados a la enfermedad. El tabaquismo también puede estar asociado con la enfermedad.

Es mucho menos común que la osteoartritis, la cual es una afección que sucede en muchas personas debido al desgaste de las articulaciones a medida que se envejece.

Síntomas

La mayoría de las veces, la artritis reumatoide afecta las articulaciones en ambos lados del cuerpo por igual. Las muñecas, los dedos de las manos, las rodillas, los pies y los tobillos son los que resultan afectados con mayor frecuencia.

La enfermedad a menudo comienza de manera lenta. Los síntomas iniciales pueden incluir dolor articular leve, rigidez y fatiga.

Los síntomas articulares pueden incluir:

7 sintomas

 

Los primeros síntomas más frecuentes de la artritis reumatoide

primerossintomar-artritis-artricenter

En la mayoría de los casos, los primeros síntomas de la artritis reumatoide se manifiestan primero en las articulaciones más pequeñas. El lugar más frecuente son las articulaciones que conectan los dedos con la mano. También pueden manifestarse en los dedos de los pies en las primeras etapas. Entre los síntomas, se destacan los siguientes:

  • Sensibilidad en las articulaciones
  • Inflamación de las articulaciones
  • Sensación de calor en las áreas articulares que a veces se irradia hacia afuera
  • Muchas personas presentan rigidez articular o dificultad para movilizar las articulaciones al levantarse por la mañana y mejora en el transcurso de unas horas.

Estos síntomas frecuentemente se asocian a la artritis reumatoide. Sin embargo, también pueden producirse otros síntomas que, en general, no se relacionan específicamente con el dolor articular. Por ejemplo, muchas personas presentan fiebre leve que no puede atribuirse a ninguna otra causa. Algunas personas se sienten enfermas, pero generalmente no pueden identificar una causa específica. Otras suelen presentar una pérdida del apetito en esta etapa que, al igual que con los síntomas anteriores, no puede atribuirse a causas identificables.

 

Mejoramos sin dañar

La artritis reumatoide no solo afecta a las articulaciones

osteoporosis-artricenter

Además del dolor en las articulaciones, la artritis reumatoide también causa que pierdas masa ósea y fuerza muscular.

¿Sabías que la artritis reumatoide no solo se manifiesta en las articulaciones? ¿No tenías ni idea? Pues así: En el 40% de los casos, la artritis también se presenta en otras zonas del sistema musculoesquelético e incluso en otros órganos.

Tanto la pérdida de masa ósea como la debilidad muscular son complicaciones muy comunes asociadas a la artritis reumatoide. Hoy vamos a explicarle qué sucede en nuestros músculos y huesos cuando sufrimos artritis.

¿Por qué perdemos masa ósea?

En la artritis reumatoide coinciden muchos factores que hacen que el hueso sufra osteopenia o sea que tenga menos densidad: la inmovilidad derivada del dolor, el proceso inflamatorio y el uso de glucocorticoides por parte de algunas personas y lo más típico es que el hueso se desmineralice en la zona alrededor de la articulación.

¿A qué se debe la debilidad muscular?

Al igual que ocurre con la pérdida la de masa ósea, el dolor lleva a la inactividad, y esta, a su vez, a que los músculos se atrofien y pierdan su capacidad funcional. La inactividad y otros procesos asociados a la artritis hacen que la debilidad pueda aumentar. Nos referimos a la inflamación de los músculos esqueléticos (miositis), inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis) e incluso un efecto secundario de los corticoides llamado miopatía esteroidea.

Parece claro: tanto la pérdida de masa ósea como la debilidad muscular se deben a un círculo vicioso derivado del dolor. Al sufrir dolor, no hacemos movimientos y la falta de movimiento nos lleva a experimentar más dolor. Pero, ¿qué podemos hacer para escapar de esta espiral? El ejercicio ha demostrado reducir el dolor y mejorar la calidad de vida, así que parece evidente que tendremos que hacer un pequeño esfuerzo y realizar una correcta actividad física, evitando grandes metas y haciendo actividades sencillitas.

Antes de empezar, es importante que te prepares bien para evitar el dolor y la rigidez. Una ducha previa de agua caliente que pueda tolerar puede ayudarle a atenuar la rigidez inicial. También es imprescindible que exista un previo calentamiento y te estires al principio y al final de la actividad, durante aproximadamente 15 minutos. Los ejercicios de estiramiento nocturnos también pueden ayudar a mejorar la rigidez matutina.

Te recomendamos que optes por cualquier ejercicio que proporcione flexibilidad y fuerza, que sin duda son los más adecuados para la artritis. ¿Por ejemplo? Ejercicios en el agua, tai chi, yoga… El aerobic de bajo impacto también puede ser muy beneficioso. Además, es importante que también tengas en cuenta otras consideraciones:

– Camina en superficies planas, sobre todo si tienes problemas de cadera, rodillas, tobillos o pies.

– Usa zapatillas deportivas con plantilla que reduzcan el impacto.

– Haz movimientos suaves y evita actividades de alto impacto como correr.

– Evita movimientos extremos tanto de fuerza como de estiramiento, sobre todo en las articulaciones afectadas.

-Evita el sobresfuerzo de las articulaciones alternando brazos y piernas.

– No ignores el dolor. Si sientes daño, baja el ritmo y trata de tener controlados los ejercicios que te producen demasiado daño. Es importante que no tomes demasiados antiinflamatorios o analgésicos antes de realizar el ejercicio para no enmascarar el dolor y sobrepasarte.

– Cuida mucho las posturas. Debes ser capaz de repetir el ejercicio durante 8-10 veces sin sentir dolor.

– No te olvides de las manos y las muñecas. También debes ejercitarlas cada día.

Se ha demostrado que otro tipo de actividades de nuestra vida cotidiana nos ayudan a mantenernos en forma. Cosas como hacer las tareas del hogar, las labores de jardinería, jugar con tus nietos o disfrutar de paseos relajados pueden servirte para cuidar tus articulaciones y evitar que se atrofien.

Mantenerse activo sufriendo las consecuencias de una enfermedad como la artritis no es fácil. Conlleva fuerza de voluntad y esfuerzo, pero los resultados de llevar una vida dinámica son muchos, ¿vas a dejar que la artritis siga haciendo estragos? En tus manos está ponerle freno.

9 diferencias entre la artritis reumatoide y la artritis psoriásica

Qué diferencias existen en los síntomas y el tratamiento entre la artritis reumatoide y la artritis psoriásica, los 2 tipos más comunes de artritis.

La artritis reumatoide y la artritis psoriásica son dos variantes de artritis que comparten algunas características similares, principalmente la de la inflamación articular. Ambas son enfermedades crónicas que, una vez diagnosticadas, acompañarán a la persona toda la vida (a veces, en sus versiones leves, solo se manifestarán con brotes ocasionales permitiendo llevar una vida normal la mayor parte del tiempo). Inflamación, dolor y rigidez en las articulaciones… Las similitudes son varias pero, ¿qué hay de las diferencias? ¿Las hay? Por supuesto que sí. Origen, síntomas y tratamientos tienen sus particularidades en cada caso:

DIFERENCIASARTRITIS-ARTRICENTER

 

Ambas enfermedades son similares aunque con diferencias suficientes como para suponer tratamientos y abordajes distintos. Tanto en la artritis reumatoide como en la psoriásica, el tratamiento adecuado es la clave para proteger las articulaciones y aliviar el dolor. ¿Todavía te quedan dudas? Recuerda siempre que tu médico es la persona más indicada para responder a todas tus preguntas. No te límites a la hora de consultarle.