9 pasos para prevenir el estrés

estrés

  1. Dieta:
  • Comer sano, evitando las comidas que sobrecargan a nuesdesayuno-para-bajar-de-pesotro organismo con pesadas digestiones u otras consecuencias negativas
    (obesidad, colesterol, etc.)
  • Usar el tiempo de comer como momento de descanso y ruptura con nuestras actividades profesionales.
  • Es bueno aprovechar la comida para hacer vida social y familiar.
  • No abusar del alcohol en las comidas.

 

  1. Descanso:
  • Dormir  en torno a ocho horas.original (1)
  • Tomar vacaciones y fines de semana como tiempo de ocio y descanso.
  • Fomentar las relaciones sociales como alternativa al trabajo.
  • Dejar el trabajo en la oficina (tanto los papeles, como las preocupaciones).

 

  1. Ejercicio físico:
  • La práctica moderada de algún deporte o ejercicio físico ayuda a relajarnos.12galer01a004_big_tp
  • Caminar todos los días por al menos quince minutos.
  • Utilizar las actividades de ejercicio físico para distraernos (naturaleza) y amenizar nuestros pensamientos charlando relajadamente con familiares o amigos.

 

  1. Organización:relojarena
  • La organización del tiempo y de nuestras actividades estableciendo
    horarios es fundamental para: descansar, no estar preocupados, no sufrir continuos sobresaltos y olvidos importantes, por una mala planeación.

 

  1. Solución de problemas y toma de decisiones:14
  • No dejar pasar los problemas, afrontarlos de una manera más activa o más pasiva, pero decidiendo qué es lo mejor en cada caso.
  • Tomar decisiones siguiendo un proceso lógico, para ello es necesario hacer un planteamiento del problema, análisis de alternativas (pros y contras), elección de la mejor alternativa o la menos mala. No volver atrás.
  • No analizar continuamente el problema o las alternativas; esto produce ansiedad.

 

  1. Interpretación de situaciones y problemas:
  • El estrés que nos produce un problema o situación depende de las consecuencias que prevemos, pero a veces exageramos las consecuencias negativas (hipervaloramos la probabilidad de que ocurrirá algo malo, hacemos un análisis catastrofista de las 201310292230280.hconsecuencias, realizamos una interpretación negativa de una situación ambigua, llevamos a cabo anticipaciones negativas y empezamos a sufrir un problema que no existe, etc.)
  • Si estamos nerviosos no preocuparnos por ello: entender que es natural, la ansiedad es tan natural como el miedo, la alegría o el enfado, y no preocuparnos aún más porque estamos activados o nerviosos.
  • Actuar con naturalidad, no evitar los problemas, no estar preocupados por lo que los otros puedan pensar de nosotros o de nuestro problema.
  • No añadir elementos accesorios al problema.

 

  1. Atribuciones y autoestima:
  • Si hemos hecho bien una cosa, reconocer nuesautoestima2tra propia autoría y felicitarnos por ello (no ha sido la suerte, sino nuestro esfuerzo y
    nuestra capacidad).
  • Si hemos hecho mal una cosa,  reconocer que hemos actuado mal en esta ocasión, analizar nuestros errores y corregirlos, sin culpas, sin pensamientos negativos sobre uno mismo (“esta vez lo he hecho mal, debo corregirlo”).
  • Es bueno querernos y tratarnos bien.

 

  1. Relaciones con los demás (pareja, amigos, compañeros, familia, etc.):
  • Reforzar las conductas positivas de las personas de nuestro entorno, Psicoterapia-Interpersonal1con aprobación, halagos, sonrisas, pequeños detalles, etc.
  • Corregir las conductas negativas de las personas de nuestro entorno, dándoles la información a tiempo y nuestra desaprobación, pero sin broncas, sin culpas, ni otros castigos.
  • No sacar continuamente los problemas del pasado, las culpas de los demás (ya los perdonamos).

 

  1. Entrenamiento específico en técnicas de control de ansiedad y estrés:
  • Practicar la relajación con cierta frecuencia en los momentos en que nos encontramos peor, dedicándonos así un  tiempo a nosotros mismos.
  • Leer algún libro bueno de autoayuda para aprender a pensar bien, Ley-de-la-Atracción-Abundancia-con-relajacioneliminando algunos pensamientos erróneos, ideas irracionales, etc., que nos estresan.
  • Exponerse poco a poco a las situaciones que tenemos pánico.
  • Aprender a decir NO. Cuesta mucho, pero sabemos que es mejor decirlo.
  • Practicar nuestras mejores habilidades sociales.
  • Si tenemos dificultades y no sabemos poner en marcha estas actividades que nos pueden ayudar a controlar nuestro estrés o reducir nuestra ansiedad, entonces es necesario ponernos en manos de un buen especialista. Si seguimos sus indicaciones, nos ayudará a recuperar la salud y bienestar.

No podemos elegir nuestras emociones. No se puede simplemente desconectarlas o evitarlas. Pero está en nuestro poder conducir nuestras reacciones emocionales, por ejemplo: el deseo o la lucha por formas de comportamiento aprendidas,  crítica, discusión o ironía.

Manejar nuestras emociones de manera inteligente depende de nuestro nivel de Inteligencia Emocional.

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