El dolor y su expresión en el ser humano

Autora: Dra. Marianela Castellanos Suárez.

Artricenter dolor El dolor tiene una connotación somática y biológica y está muy asociado al concepto de sufrimiento que entraña una experiencia psicológica negativa. La humanidad ha dado a lo largo de su desarrollo múltiples interpretaciones a la naturaleza del dolor y el sufrimiento: como culpa o castigo, como consustancial a la naturaleza humana, como perfeccionamiento espiritual, como prueba, y más recientemente, como fracaso de la ciencia.

Ya sea físico o moral, es posiblemente la manifestación humana que ha motivado un mayor número de expresiones artísticas en la historia. El mito de Prometeo en la mitología clásica es un claro ejemplo. Existen obras escultóricas que lo expresan de manera elocuente como es el caso de la estatua de Laocoonte, sacerdote de Apolo en Troya. Platón, en el “Fedón” intenta mostrar la relación entre dolor y placer mientras el filósofo Posidonio interpreta el dolor como muestra de estoicismo. Para el drama y su representación escénica tampoco el dolor pasó inadvertido (obras clásicas de Eurípides).Artricenter platon

En el mundo cristiano estas manifestaciones se enriquecen extraordinariamente y existen innumerables temas literarios y de artes plásticas de inspiración religiosa cuyo contenido principal y recurrente es el dolor. Templos y museos repletos de obras de arte que expresan el dolor físico y espiritual (Rubens, Velásquez) y permiten una familiarización con el tema a través del tiempo.

Muchos pensadores, filósofos y escritores se han referido al dolor desde Séneca hasta Voltaire, Alfred de Vigny, Virginia Wolf, José Martí, Navarro Luna y Nicolás Guillén. Las manifestaciones y expresiones del dolor han servido de tema de predilección de la pintura debido a las posibilidades dramáticas y vívidas de la representación gráfica que se hicieron más realistas en períodos de conmoción y de crisis sociales.

Este fenómeno se extendió a la música en tiempos más recientes (Verdi, Wagner) y alcanzó su clímax de representación efectiva con la introducción del cinematógrafo en el siglo XX.

Los estudios médicos en relación al dolor datan de muchos años y se han centrado básicamente en el análisis neurofisiológico de los mecanismos productores así como en buscar alternativas de tratamiento para su alivio. Se destacan en estas investigaciones Guyton, Lanari con su artículo sobre la morfina, Melzack y Wall fundadores de la publicación Pain, y Leriche, promotor de la simpatectomía en la causalgia.

Al ser el dolor una experiencia puramente sensorial, es difícil emitir una definición que contemple todas sus aristas. El Diccionario de la Real AcadeArtricenter Dolor mia Española (1989) lo define como “sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior y exterior”, lo cual resulta ambiguo e incompleto. Para Melzack el dolor es “una experiencia altamente personal y muy variable que está influida por la cultura, el aprendizaje, la comprensión de la situación y otras acciones inherentes a la esfera cognoscitiva”.

Según la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP por sus siglas en inglés) es una experiencia sensorial o emocional desagradable asociada a daño tisular real o potencial, o bien descrita en términos de tal daño”. Este es el concepto más aceptado actualmente ya que permite considerar aquellas formas de dolor en las que no hay daño tisular causal pero sí lesiones neurológicas en donde los pacientes describen el dolor como si estuviera producido por una lesión periférica.

Aunque subjetivo y difícil de clasificar, el dolor se exterioriza mediante manifestaciones musculares (mímica facial, gestos, gritos, actitudes), manifestaciones secretorias y circulatorias (lágrimas, sudor, palidez, rubor, palpitaciones) y manifestaciones de tipo nervioso (temblor, fiebre, convulsiones).

Se describen dos tipos fundamentales de dolor, según su mecanismo de producción:

  1. Dolor nociceptivo: Ocurre como consecuencia de la activación fisiológica de los receptores nociceptivos y tiene una función protectora frente a estímulos dañinos.
  2. Dolor neuropático (DNP): Según la IASP es un “dolor iniciado o causado por una lesión o disfunción del SN”. No se produce por una estimulación fisiológica de los receptores del dolor sino por una lesión parcial o completa, enfermedad o disfunción de las vías que conducen el dolor, en ausencia de un estímulo nocivo periférico. Las vías nociceptivas normales están alteradas por respuestas prefijadas a la lesión neural o por procesos patológicos. Así, en lugar de generar un potencial de acción iniciado después de una suficiente sumación, se genera un potencial de acción aberrante desde un estímulo normalmente inocuo. El DNP puede ocurrir en diversas enfermedades del SNC o periférico. Es uno de los tipos de dolor más complejo, dado que engloba diferentes etiologías, mecanismos fisiopatológicos y manifestaciones clínicas.

Artricenter dolor La zona dolorosa alrededor de una lesión es consecuencia de varios procesos: la sensibilización de los nociceptores por sustancias liberadas en el sitio de la noxa, la hiperexcitabilidad de las neuronas del asta dorsal medular y la disminución en el umbral de mecanorreceptores. Estos fenómenos pueden desencadenar dolor espontáneo o disminuir el umbral para los estímulos.

El dolor crónico tiene una alta incidencia. De la tercera parte de la población que refiere dolor, el 60.5% lo padecen por más de tres meses. Este síntoma afecta a unos 86 millones de estadounidenses y es la tercera causa principal de disfunción en EUA después del cáncer y las enfermedades cardíacas.

Otros estudios reportan prevalencias de 24% para el dolor agudo y de un 34 a 94% para el dolor crónico. Se ha demostrado que la mujer resulta más afectada que el hombre y que este síntoma tiende a aumentar en relación con la edad.

Implica altos costos sanitarios. Hasta el 61,7% de las personas con dolor toman algún fármaco y se reporta un 29% de auto prescripción medicamentosa. Incide además en las relaciones y desempeños de la vida diaria en más del 56% de los afectados.

Debido a la elevada prevalencia y el gran impacto individual, familiar, laboral, social y económico del dolor es que consideramos importante priorizar el alivio de este síntoma en pacientes con enfermedades reumáticas con vistas a mejorar su calidad de vida.

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Electroterapia: historia y utilidad

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Autora: Dra. Marianela Castellanos Suárez

Se define la electroterapia como el estudio de las aplicaciones terapéuticas de la electricidad. Proviene del griego electro (electricidad) y terapia (cura). Y es la rama de la medicina que utiliza el paso de la corriente eléctrica a través de parte o todo el organismo con fines curativos.

La electricidad es una forma de energía, su denominación nace en Grecia cuando Thales de Mileto (600 a.c.) descubre que al frotar un trozo de ámbar, éste adquiere la propiedad de atraer pequeños objetos; durante siglos se pensó que la electricidad era un fluido.

La Historia de la electroterapia se remonta a los tiempos de los romanos, en los cuales utilizaban la anguila eléctrica aplicada en la zona afectada, incluso a veces decapitaban al pez para que la descarga fuera más intensa. En el siglo XVI , William Gilbert, médico de la reina Isabel de Inglaterra publica por vez primera un libro donde trata los fenómenos eléctricos y los magnéticos estableciendo sus diferencias.Artricenter Anguila

Muchos investigadores han estudiado la electricidad con fines curativos, entre ellos pueden destacarse a Luigi Galvani que en 1871 publicó sobre la generación de contracciones musculares en ranas a partir del contacto con elementos metálicos, efecto que denominó “electricidad animal”. Pocos años después Volta construyó el primer precursor de la batería la cual producía corriente continua. A Galvani se debe el descubrimiento de la corriente galvánica que lleva su nombre. El voltaje o potencia de la corriente debe su denominación a Volta.

Otro científico llamado Duchenne continuó investigando por qué las corrientes provocaban contracciones musculares y logró cartografiar las localizaciones sobre la piel donde esta contracción era más efectiva. A estos puntos los llamó “puntos motores”, término que sigue vigente hasta nuestros días. Resulta ser el precursor de los actuales estudios electromiográficos que tanta importancia tienen en el diagnóstico, seguimiento y tratamiento de enfermedades neuromusculares.

nnumerables científicos, ya sean físicos o médicos continuaron estudiando por siglos la electricidad y sus fundamentos físicos así como sus efectos sobre el organismo, así estudiamos a D´Arsonval que realizó estudios sobre la excitabilidad y, lo más importante, las interrupciones de la corriente continua en un segundo, creando el sentido de los Hertzios, comienza a hacer aplicaciones con corriente de alta frecuencia y demostró la inexitabilidad muscular y la producción de calor en profundidad; Claude Bernard, descubridor de las corrientes que llevan su nombre, también denominadas diadinámicas, Rupert Trabert, descubridor de unas corrientes de claro efecto analgésico, Melzack y Wall que ya en el siglo XX describen la Teoría de la “puerta de entrada” como explicación lógica al efecto analgésico de las corrientes eléctricas.

El principio de Artricenter estimulación los años 30 fue de gran impulso a la electroterapia sobre todo con el surgimiento y la incorporación del ultrasonido terapéutico. Luego ocurre un estancamiento durante la segunda Guerra Mundial, etapa en la que ocurre el desarrollo y auge de la farmacología y de la kinesiología, de alguna forma ambas ciencias opacaron el auge de la electroterapia. En 1980 vuelve a verse un impulso en el empleo de los agentes físicos derivados de la corriente eléctrica. Esta última etapa ha estado marcada por el desarrollo científico y técnico, la elaboración de microprocesadores y equipos sofisticados que garantizan excelentes prestaciones.

Actualmente la estimulación eléctrica tiene un amplio abanico de aplicaciones en rehabilitación como es la producción de contracciones musculares que pueden aplicarse para fortalecer y reeducar los músculos, para evitar la atrofia, la formación de trombosis venosa profunda y el desarrollo de úlceras por presión en pacientes con afecciones neurológicas, así como para disminuir los espasmos musculares secundarios a la hipertonía o espasticidad.

La estimulación eléctrica también se puede emplear para potenciar la liberación a través de la piel de determinados fármacos. El control del dolor agudo, subagudo y crónico de cualquier causa, sobre todo post operatorio es la indicación para la que, con más frecuencia se emplea la electroterapia. También promueve la cicatrización de los tejidos.

theradolLa proliferación de equipos más sofisticados ha aumentado el interés en el empleo de la estimulación eléctrica como complemento de las intervenciones de rehabilitación, para sus aplicaciones clínicas más frecuentes. Estas máquinas tienen ondas diferentes y permiten seleccionar una amplia gama de parámetros. Pueden incluir imágenes computarizadas de la colocación de los electrodos sobre partes del cuerpo que faciliten diagnósticos específicos.

La disponibilidad de unidades pequeñas asequibles al paciente en el domicilio, ha mejorado la eficacia de la estimulación eléctrica al permitir un tratamiento continuado.